
Agradecer a un hermanos de la R. L. Sol de Levante 161 de Menorca, haber compartido con nosotros esta interesante plancha.
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Al hilo de lo comentado en anteriores ocasiones sobre el secreto, se abrió un nuevo debate entre los Hermanos acerca de la tolerancia, concepto en si mismo de amplio significado que, para mi, se conceptualiza dentro de un claro significado que voy a tratar de definir en las siguientes lineas.
Considero que, para un masón, la tolerancia no debe tener límites, es decir, si nos atenemos al hecho de que somos (la Masonería en general), una comunidad de librepensadores, la libertad para expresar las ideas no debe tener límite alguno y, en consecuencia, la capacidad de cada uno de nosotros para escuchar, analizar y criticar (en el buen sentido de la palabra) debe ser máximo. Así, para un masón, las ideas difertentes a las nuestras no debe constituir nada más que un posible ensanchamiento de nuestro horizonte mental.
Ahora bien, considero importante el hecho de no caer en la demagogia barata, al considerar que para ser tolerante hay que acatar las ideas de otros. Nada más lejos, para mi,que eso del ideal masónico. Como he dicho antes, tolerar debería significar escuchar, analizar, criticar, debatir y, si fuera el caso, rebatir argumentadamente las ideas expuestas, y nunca acatar o censurarlas (esta idea viene muy al hilo también de la democracia en la masonería), en el sentido de prohibir o poner al que las expone en una pila de leña y prenderle fuego (como ocurría hasta hace no poco tiempo), ya que de ser así nos convertiríamos en una especie de religión o partido político, por poner un ejemplo cercano. Como dijo nuestro Hermano Voltaire:
"No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero estoy dispuesto a morir por defender su derecho a decirlo" .
Esa tolerancia máxima que se aplica a la Masonería es lo que, a mi juicio, ha hecho posible el enriquecimiento moral, filosófico e histórico de la misma, así como ha contribuido a la independencia del grupo, ya que nadie se ha impuesto sobre otro por sus ideas. No olvidar que al entrar, una de las cosas que se piden es dejar de lado las creencias religiosas o políticas dentro de la vida masónica, claro está.
De hecho, muchos de los conceptos masónicos tienen un significado personal para cada Hermano, por lo que caben todos los significados del mundo, es decir, es una pluralidad aceptada, una tolerancia máxima.
A parte de lo mencionado ya, añadir por último que la tolerancia en si misma un arma contra el error o, si se prefiere, un arma para alcanzar sabiduría, pero no una forma de sometimiento a ideas ajenas a nuestra voluntad, es, al fin y al cabo y junto al secreto, un arma de supervivencia y fuerza para nosotros, ya que no nos intimidan las ideas, sino que las utilizamos en provecho personal propio tanto para asumirlas como para desecharlas.
Considero que, para un masón, la tolerancia no debe tener límites, es decir, si nos atenemos al hecho de que somos (la Masonería en general), una comunidad de librepensadores, la libertad para expresar las ideas no debe tener límite alguno y, en consecuencia, la capacidad de cada uno de nosotros para escuchar, analizar y criticar (en el buen sentido de la palabra) debe ser máximo. Así, para un masón, las ideas difertentes a las nuestras no debe constituir nada más que un posible ensanchamiento de nuestro horizonte mental.
Ahora bien, considero importante el hecho de no caer en la demagogia barata, al considerar que para ser tolerante hay que acatar las ideas de otros. Nada más lejos, para mi,que eso del ideal masónico. Como he dicho antes, tolerar debería significar escuchar, analizar, criticar, debatir y, si fuera el caso, rebatir argumentadamente las ideas expuestas, y nunca acatar o censurarlas (esta idea viene muy al hilo también de la democracia en la masonería), en el sentido de prohibir o poner al que las expone en una pila de leña y prenderle fuego (como ocurría hasta hace no poco tiempo), ya que de ser así nos convertiríamos en una especie de religión o partido político, por poner un ejemplo cercano. Como dijo nuestro Hermano Voltaire:
"No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero estoy dispuesto a morir por defender su derecho a decirlo" .
Esa tolerancia máxima que se aplica a la Masonería es lo que, a mi juicio, ha hecho posible el enriquecimiento moral, filosófico e histórico de la misma, así como ha contribuido a la independencia del grupo, ya que nadie se ha impuesto sobre otro por sus ideas. No olvidar que al entrar, una de las cosas que se piden es dejar de lado las creencias religiosas o políticas dentro de la vida masónica, claro está.
De hecho, muchos de los conceptos masónicos tienen un significado personal para cada Hermano, por lo que caben todos los significados del mundo, es decir, es una pluralidad aceptada, una tolerancia máxima.
A parte de lo mencionado ya, añadir por último que la tolerancia en si misma un arma contra el error o, si se prefiere, un arma para alcanzar sabiduría, pero no una forma de sometimiento a ideas ajenas a nuestra voluntad, es, al fin y al cabo y junto al secreto, un arma de supervivencia y fuerza para nosotros, ya que no nos intimidan las ideas, sino que las utilizamos en provecho personal propio tanto para asumirlas como para desecharlas.

1 comentarios:
Una plancha muy interesante a la que si me permitis me gustaría hacer una pequeña aportación
La tolerancia, es una de las cualidades que tienen que estar presentes en la vida del masón, ya que el masón que cree poseer la verdad absoluta e indiscutible e imagina que sólo el posee la luz, cae fácilmente en la intolerancia.
A veces la tolerancia implica una necesidad de que también nosotros queremos ser tolerados, y que necesitamos que se nos acepte que también tenemos derecho a equivocarnos.
Hay que practicar la tolerancia, aunque no todo puede tolerarse, compaginar las dos evidencias puede ser un dilema, ya que si permitimos que se ejerza una mala acción en beneficio de lo que se supone que ha sido un bien superior, entonces nuestra tolerancia se convierte en indulgencia.
En el suelo de la logia, el pavimento mosaico, nos muestra la existencia de elementos contrapuestos, lo que no significa exclusión de nadie, sino complementariedad, que hace que todas las opiniones sean necesarias para seguir progresando.
Tolerancia y respeto, van unidos, ya que si toleramos, respetamos en la otra persona su derecho a ser diferente, pensar diferente y actuar diferente sin querer imponer nuestros dogmas.
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